Entre mis habilidades, tampoco está la de interpretar o enterarme de lo que indican los manuales de instrucciones. Cuando mis hijos eran pequeños y los Reyes Magos les dejaban algo que había que montar; les tenía que poner varias copas de anis extra y un cesto de mantecados, para que estuvieran un poco más a mi lado y así poder terminar de montar, en tiempo y forma, ese parking con rampa, o el castillo con guillotina, o lo que fuese. Una vez tuve que motar un garaje y aquello terminó pareciendo más un quirófano. Les dije a los niños que era el hospital de campaña de la guerra de Gila. Se hartaron de llorar, pero terminaron usando los botecitos de aceite de motor, como bolsas de trasfusiones.
La penúntima (habrá más, seguro), me ha ocurrido hace unos días. Tuve que cambiar el microondas porque ya no daba más de sí. Estuvo algunos años que no andaba fino; pero al menos calentaba. Eso sí, no más de un minuto. Así que cuando tenía que meter algo que necesitara más de ese tiempo límite que él mismo se había autoimpuesto, tenía que solucionarlo sacando el número de cucharillas equivalentes al tiempo que tenía que tener el producto en el micro. Qué eran 8 min.; pues 8 cucharillas. Así cada minuto que pasaba yo cambiaba una cucharilla a otro lado y cuando ya no había más para cambiar; es que llevaba los 8 minutos cocinandose. Genial. Si tenía que estar en tiempo que no fuese justo, ya empezaban los problemas. Así que olvídate de tenerlos 7,30 min., o cualquier guarismo que no fuese exacto. Pero a todo se acostumbra uno. El microondas me enseñó que el alimento salía un poco falto de cocción o un poco pasado. Minucias.
Pues eso, que tuve que cambiar de microondas, porque ya no calentaba. Y eso que le ensañaba las cucharillas y todo. Pero nada, se quedó fiambre. Así que voy a un comercio para mirar los microondas que se adaptaban al hueco que había quedado libre. Una vez frente ellos, y como un flechazo, supe cúal me iba a comprar: el más barato. Y me lo llevo a casa. Y lo enchufo. Y lo pongo en funcionamiento. Y funcionaba. Perfecto.
Cuando llevaba unos días con él, caí en la cuenta de que no sabía cómo funcionaba este nuevo aparato a la hora de programar el tiempo para cocinar (lo de las cucharillas estaba bien, pero ya era hora de usarlas solo para el postre o café). Así que me pongo mis gafas de lectura, que quedan bien, pero veo mal; y me dispongo a leer el manual. Me da repelús esta palabra y siempre suena en mi cabeza como si la dijese una voz de ultratumba: MaaaNuuuAllllll. Y empieza mi odisea: 1 Configuración del reloj. Listo configurado. 2 Cocinar con microondas. Listo ya he calentado algunas cosas y funciona. 3. Inicio rápido. Listo ya he iniciado varias veces de forma rápida.4 Descongelación por peso. Ni loco me leo esta parte. Ni loco. Y en el número 8; tachán. Temporizador para cocinar. Guau ésto es lo que dejará a mis cucharillas en el cajon de los cubiertos. Así que me lo leo del tirón... ¡y lo entiendo!
" Presione temporizador, gire para introducir el tiempo, presione inicio y cuando el temporizador para cocinar, alcance el intervalo de tiempo configurado, el indicador se apagará. El Zumbador sonará 5 veces.". Todo bien, excepto que el microondas sólo hace la cuenta atrás pero no calienta. Releo el manual; y nada. Lo leo al revés y tampoco. Esto está estropeado -me digo-. No queda otra que desmontarlo y llevarlo al comercio, donde tras unos momentos de dudas, me indican que si lo que deseo es otro nuevo, entre lo pague y me devuelven el dinero seguidamente. Así lo hago y me voy contento para mi casa con el nuevo microondas. Llego a casa, lo meto en el hueco, lo enchufo, le doy a calentar y calienta. Ahora solo faltra comprobar el temporizador. Presiono temporizador, giro para introducir el tiempo, presiono inicio y cuando el temporizador para cocinar, alcanza el intervalo de tiempo configurado, el indicador se apaga. Zumba 5 veces y... No calienta. Hace la cuenta atrás pero no calienta. ¿Con lo que pesa este cacharro lo tengo que llevar otra vez al comercio? Me niego. Los llamo por teléfono y me dicen que ni idea de cómo funciona el temporizador para cocinar, así que me dan el teléfono del servicio técnico -que intuí tienen un área de atención al torpe-, y me dicen que me llamarán. ¿Me llamarán? Pero si yo quiero cocer patatas ahora que son las 3 de la tarde. Me niego a esperar y, desesperado, me quito las gafas de lectura y me lío, otra vez, con el manual (uf qué frío me da la palabreja). y... tachán, doy con la tecla; en el apartado 2 Cocinar con microondas, está la clave para cocinar con temporizador.
Así que -interpreto- que el apartado 8, de temporizador para cocinar es eso: un temporizador para cocinar (pero no en el microondas), para cuando hagas un arroz, o papas fritas o puchero. Lo que me lleva a proponer que este epígrafe tendría que haberse llamado: 8 Temporizador para cocinar lo que te salga de los cataplines, pero fuea del microondas. Tontorrón.
Pii, Pii, Pii, Pii, Pii. Me quedé sin tiempo.