miércoles, 7 de octubre de 2015

MIL MIRADAS (Letra de canción)



                      Si volvemos a vernos

                        Dime niña, cómo le fue

                                   Dime cuántas cosas nuevas

                                                Ha visto sin saber

            Si volvemos  a vernos

                        Oye niña y te diré

                                   No sientas tú la tristeza

                                               El destino fue cruel

            Mil rayos de esperanza, los que en sus ojos te dejó

                        Mil miradas a esa gente que ahora tú ves

                                    Mil rayos de esperanza, los que en tus ojos te dejó

                                               Mil miradas a esa gente que ya no verá

           Si volvemos  a vernos

                        Dile niña lo que fue

                                   De su gente pequeñita

                                               Que a medio juego los dejó

            Y si no volvemos a vernos

                        Un secreto te contaré

                                   Nunca mires con desprecio

                                               Eso no lo saben hacer

            Mil rayos de esperanza los que en sus ojos te dejó

                        Mil miradas a esa gente que ahora tú ves

                                   Mil rayos de esperanza los que en tus ojos te dejó

                                               Mil miradas a esa gente que ya no verá

DENTRO DE TÍ (Letra de canción)


            Déjame, recordarte así

                        No digas nada más

                                   Ya sé, te tengo que dejar

                                               Que vuelvas con él


            Abrázame y déjame pensar

                        Mañana pasará

                                   Ya ves, siempre ocurre igual

                                               Y no lo puedo evitar


            Yo nunca supe amar muy bien

                        Y ahora no sé qué voy a hacer

                                   Mi vida pronto cambiará

                                               Si no te tengo a ti (Si no te puedo amar)


            Aprender a estar solo otra vez

                        Su tiempo llevará

                                   Saber que voy dentro de ti

                                               Y no poderte hablar


            Adiós, te tienes que marchar

                        Lo entiendo, ya lo ves

                                   Yo sé que te amaré otra vez

                                               En la vida que vendrá


            Dentro de ti

                        Tú me haces ir dentro de tí

martes, 6 de octubre de 2015

LAS GOMINOLAS Y EL CHAMPÁN


           ¿Se acuerdan cuando las señoras les regalaban a sus maridos detalles personales? Una cartera, un reloj, una corbata, una colonia… Y ahora recuerdan lo que los maridos les regalaban a sus mujeres? Una minipimer, una plancha, una freidora… Así era. Los tíos somos la leche. La cosa, supongo que ha ido cambiando, pero desde luego, en una época la cosa fue así.
            Todo esto viene, porque la primera vez que viajé en AVE, de Málaga a Barcelona, me ocurrió una cosa muy curiosa, que paso a contarles; Llegué a la estación una hora antes, por lo menos (se me iba a escapar el tren, pronto). Estaba tan ilusionado que casi no pude dormir pensando en que iba a viajar a la velocidad del Correcaminos. Mec, mec.
Creo que disfruté de todos y cada uno de los detalles de la magnífica estación de nuestra ciudad. Tenía tal cara de felicidad e ilusión que una señorita azafata que había por allí me ofreció caramelos. Supongo que para que dejara de babear. Cuando llegó la hora de la salida mi corazón se me iba a salir. Estaba sentado en mi vagón y buscando el cinturón de seguridad, pero allí no había nada de eso. Pues nos vamos a dar una castaña de la leche; pensé. No corre tanto esto?
Afortunadamente el tren –serie pico pato me dijo un señor que era todo un experto en trenes, según me dijo-, salió despacito y eso me dio tiempo para ir sonriendo a todo en que se había quedado en el andén. A los niños, por supuesto, les saludaba con mi mano. Me sentía todo un rey.
A medida que en tren cogía velocidad los ojos se me iban abriendo más y más. El revisor en lugar de pedirme el billete, me dijo que si me traía una tila. Y el paisaje se hizo imposible de ver. Así que me dispuse a leer (me había llevado siete libros para el viaje, por si se me hacían muy largas las cinco horas y pico).
Y en estas que un señor que estaba sentado delante de mi butaca hablando por el móvil, dijo: No me jodas!! Eso llamó mi atención –soy un poco cotilla, lo reconozco-. Así que a la mierda el  libro -total iba por la primera página del libro uno. Y me dispuse a espiar la conversación. Después de muchos: no me jodas! Si? Qué tio? Y qué dijo? Joé, este Felipe es la leche, Sí, seguro que champán! Nooo, gominolas!,… Saqué en claro dos cosas: Que no tenía ni puta idea de qué leches estaban hablando, y de que el tal Felipe había tenido un chasco de cojones. Pero que no sepa fehacientemente lo que ocurrió a pies juntillas, no significa que no pueda imaginar algo de lo que pudo ocurrir.
            Verán, el tal Felipe había tenido una cita. Seguro que se lo había preparado todo al milímetro. Imaginen la situación: Restaurante, menú degustación, taxi y apartamento. Allí, el Felipe lo tenía todo preparado, y por supuesto; champán. Y cuando menos se lo espera, va ella (que no sé cómo se llama, porque no lo dijeron), y le dice de forma sensual: Felipe, qué bien lo has preparado todo. Yo he traído un paquete de gominolas. Y ahí fue cuando recordó eso de que a las mujeres no hay quien las entienda.
Y es que las cosas han cambiado mucho. Es como si a Felipe, ella le hubiese regalado una vaporetta y él a ella, un iPhone-6. Dónde las dan las toman Felipes del mundo.
Qué cuál es la moraleja de todo esto? Pues ni idea. Sácala tú si puedes. A mí lo único que se me ocurre es que si algún día tengo una cita como la del Felipe, no dejaré de echarme al bolsillo algunos pictolines, por si las moscas.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

LA GACELA Y EL TIGRE (Dedicado a tac tac tac)


            Hay un cuento persa que habla sobre cómo un joven tigre es engañado por el hombre. El padre le había contado que el hombre era el animal más fuerte del mundo, y tras el fallecimiento de éste, el tigre estaba empeñado en conocer a ese ser tan extraordinario que debía ser el hombre. Sin embargo, cuanto más le contaban de cómo eran (sin garras, ni piel gruesa, sin poder cortar la leña con sus dientes…), menos entendía el porqué de su fortaleza. No es cuestión de reproducir el cuento. Les aconsejo su lectura. Sepan que, al final, el hombre viejo engañó al joven tigre, porque el hombre es el único animal capaz de mentir, manipular y engañar. También hay otro sobre una gacela que no se entrega tan fácilmente a un cazador y le planta desafío. El final de este cuento no tiene desperdicio, porque culmina en que este animal, sabe distinguir una mirada humana sincera y de la que fiarse.
            Ya ven, dos versiones de la raza humana. Y las dos acertadas. Pero les quería contar otra fábula: La de la Gacela y el Tigre.
            Por motivos que no se conocen muy bien, estos bellos animales se vieron obligados a compartir camino y aventuras. La gacela era una preciosidad de animal, sus movimientos eran como sonrisas que se repartían en cada movimiento. El pelo claro. Sus ojos eran más pequeños de los que cabía esperar, pero muy vivos y expresivos . Sin duda vivir en permanente estado de alerta imprimen carácter. Su compañero de camino; el tigre, era también un agraciado animal.
            Las conversaciones entre ellos eran interesantes. Al menos al tigre -que escuchaba la mayor parte del tiempo-, le parecían eso. Mientras su amiga hablaba y le contaba cosas de su pasado, él se dedicaba a otear el horizonte y estar en permanente estado de alerta. Temía casi tanto por ella como por él. Muchas veces se preguntaba que por qué coño no se había merendado ya esa gacela que tan buen sabor parecía tener. Pero esta idea la desechaba inmediatamente. Nunca le haría ningún mal. Todo lo contrario.
            El caso es que cualquier observador ajeno a esta realidad, hubiese pensado que el tigre estaba siendo protegido por la gacela. Ésta no se cansaba de decirle a su compañero de fatigas que había que ser fuerte, saber enfrentarse a la realidad, no hundirse, y todas esas cosas que se dicen cuando, en el fondo, se tiene mucha inseguridad. El tigre, es cierto, era un tanto peculiar, le gustaba, sin que ella se diese cuenta, quitar posibles trampas en el camino (piedras afiladas, clavos, trampas…), y dejar que ella siguiera el camino sintiéndose segura y fuerte. De hecho nunca se dio cuenta que, en múltiples ocasiones, fueron acechados por otros animales hambrientos que, por caminar junto al tigre no se atrevieron a dar el asalto final.
Pero tampoco se confundan, ella (la gacela, claro), seguía siendo una luchadora. Nunca lo tuvo fácil. Todo lo contrario. Desde muy pequeña se vio obligada a buscarse la vida contra todo y contra todos. Fuerte sí que era. Aprendió a buscarse un hueco entre tanta indiferencia. Por supuesto que se sentía acechada siempre, pero también aprendió a vivir con esa realidad. A veces, cuando pensaba que estaba sola en la Sabana, ensayaba algún tipo de rugido para saberse más fuerte. Y, con ciertas especies le funcionó y, como a aquel hombre viejo; el engaño le salvó de muchas situaciones complicadas. Por el contrario, nuestro tigre seguía a lo suyo. Quizá -solo digo quizá-, hastiado por tener que haber demostrado su naturaleza en múltiples ocasiones, aprendió que un maullido amenazante, como solo sabe hacerlo este animal salvaje, también podría ser una llamada de cariño, y que en lugar de tantas peleas como tuvo en el pasado con otros de su especie, prefería no mostrar tanto esos dientes que, le gustara o no, llevaba afilados. Por supuesto que era consciente de que esa actitud era confundida con cierta debilidad; pero no tenía el menor interés en mostrarse según se le suponía. Y, ni mucho menos, con la gacela.
             Y así, siguieron caminos y caminos. Ella (la gacela, claro), mostrándose más fuerte a cada sonido que pronunciaba, y él (el tigre, claro), oyéndola sonriente, mientras mantenía a raya a la cantidad de animales peligrosos que la acechaban. Aunque, al final tuvo que reconocer que sí, que por la forma de ser de la gacela, estaban a salvo. No ya porque ésta fuese una súper gacela; sino porque de tanto hablar de lo fuerte que era, permitía al tigre, vigilar por la seguridad.
            Y es que, ya seas tigre o gacela, a veces, las cosas no son lo que parecen.
            O no?

sábado, 19 de septiembre de 2015

LA BICICLETA Y LOS ORIENTALES



Lo reconozco, estoy enganchado al deporte. Por lo menos una vez al mes tengo que moverme y sudar lo justo. Lo malo es que aún no tengo muy claro qué deporte me engancha más. Mi cardiólogo me recomienda andar. Pero andar, uf, cansa, es aburrido y deprimente. Sobre todo cuando vas a paso de tortuga, con la lengua fuera y te adelantan un montón de personas corriendo y cascando más que las cotorras. ¿Hay gente que tiene más de dos pulmones?
La otra opción es la bicicleta. Esta ya me convence más. Me suelo decir, que si hay que hacer deporte, por lo menos  que éste sea sentado. Aunque decir sentado tratándose de una bicicleta con esos sillines que ahora les ponen (en mi época llevaban hasta muelles), es mucho decir. Pero bueno, tengo una bici. Por supuesto, como todos los carrozas como yo; heredada de mis hijos. Y, aunque  le cueste trabajo creerlo, la uso. Suelo ir pos lugares fáciles y llanitos.
Y en esas andaba yo el otro día. En unos de mis paseos en los que, como es habitual, me van adelantando todo quisque; los/as niños/as, sus padres y madres, los abuelos (a las abuelas, no las veo), sus primos/as... En fin, ya digo, solo veo culos en bicicletas. Además suelo parar cada cien metros, básicamente para respirar y no morir en el intento de llegar al final de mi camino.
Pero el otro día me ocurrió algo extraño. A lo lejos divisé a un grupo de japoneses/as o chinos/as, quien sabe, que trataban de acercarse a toda esa gente que me iban adelantando. Claro, a mí me pillaron en una de mis paradas, así que no tuve más remedio que intentar comprender lo que me decían. Me enseñaron la cámara de fotos y, rápidamente, imaginé que lo que querían era que yo les hiciera una foto del grupo completo, así que me dispuse a ello. Pero, en cuanto tomé la cámara que me ofrecieron, todos/as se situaron detrás de mí. La luz, pensé que me indicaban que esa era la mejor ubicación para una mayor calidad de la foto. Así que me di la vuelta y… otra vez se pusieron a mi espalda. Pero ante la cara de gilipollas que debía tener yo, se esforzaron por comunicarse conmigo y me dijeron: Telfie. Tipical ciclista español.
Joé, querían un selfie conmigo! Por supuesto les dije que “ti”.
Me presenté. Les dije que era Felelico Maltin Bahamontes, y estoy entlenando para el Toul. Añadí que unos ladlones me habían lobado la bici de calelas y la lopa de competición.
Si no, qué coño iban a pensar de un tipo que va en una bici que se cae a pedazos, con unos calzones cortos viejos, polito a rayas que hace años ya que vivió sus mejores épocas, zapatillas azules y calcetines (blancos, qué coño) y sudando como un condenao,
Eso sí, después tuve que volver andando de la risa que me dio todo este lio de los orientales. Si en circunstancias normales me falta el aire, riendo ni les digo.


GROUCHO MARX



Conviene, de vez en cuando, tener un manual para que no se nos vaya mucho la olla. Ya saben, al estilo de  César que ordenó a un esclavo que le susurrase tres veces al día: “Recuerda César que eres mortal”.  Así que, con las geniales ocurrencias de mi admirado Groucho Marx, un servidor quiere hacer esta pequeña aportación de manuales para aquellos/as que empiezan a darle un valor desmedido a las cosas. O van notando que se creen el centro del mundo. Que confunden la seriedad con lo bien hecho… Este manual está dedicado a aquellas personas que tienen la capacidad de saberse con los pies en el suelo. A esa gente que saben romper la risa como ellas solo saben hacerlo. Y a los que saben reírse de sí mismos. A los que saben reírse con los demás y no de los demás…
 Siempre me llamó la atención la coincidencia sonora entre las palabras: Amor y Humor. Mi teoría es que el humor es un acto de amor. Es como esparcir alegría entre la gente que nos rodea. No dejes de usar el humor, sobre todo con la gene que quieres y aprecias. Te lo agradecerán y, lo más importante, te hará mejor persona.
Que lo disfrutes.

- ¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero! ¡Pero cuestan tanto!.

-¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?

-¿No es usted la señorita Smith, hija del banquero multimillonario Smith? ¿No? Perdone, por un momento pensé que me había enamorado de usted.

-¿Pagar la cuenta? ¡Qué costumbre tan absurda!.

-¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Qué ha hecho la posteridad por mí?

-¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?

-¿Qué por qué estaba yo con esa mujer? Porque me recuerda a ti. De hecho, me recuerda a ti más que tú.

-¿Servicio de habitaciones? Póngame una habitación más grande.

-Citadme diciendo que me han citado mal.

-Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cinco años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cinco años!

-Conozco a centenares de maridos que serían felices de volver al hogar sino hubiese una esposa esperándoles. Quiten a las esposas del matrimonio y no habrá ningún divorcio.

-Cualquiera que diga que puede ver a través de las mujeres se está perdiendo un montón de cosas.

-Cuando muera quiero que me incineren y que el diez por ciento de mis cenizas sean vertidas sobre mi empresario.

-Debo confesar que nací a una edad muy temprana.

-Desde el momento en que cogí su libro me caí al suelo rodando de risa. Algún día espero leerlo.

-Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer. Detrás de ella, está su esposa.

-Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no les conozco muy bien.

-El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución.

-El puede parecer un idiota y actuar como un idiota. Pero no se deje engañar. Es realmente un idiota.

-El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso, lo has conseguido.

-En las fiestas no te sientes jamás, puede sentarse a tu lado alguien que no te guste.

-Encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro.

-Es mejor estar callado y parecer tonto, que hablar y despejar las dudas definitivamente.

-Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida, lo cual no dice mucho en su favor.

-Estar en un barco es como estar en una cárcel con posibilidad de ahogarse.

-Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros.

-Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre, y dentro del perro probablemente está demasiado oscuro para leer.

-Hace tiempo conviví casi dos años con una mujer hasta descubrir que sus gustos eran exactamente como los míos: los dos estábamos locos por las chicas.

-He disfrutado mucho con esta obra de teatro, especialmente en el descanso.

-He tenido una noche absolutamente maravillosa. Pero no ha sido ésta.

-Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna.

-Humor es posiblemente una palabra; la uso constantemente. Estoy loco por ella y algún día averiguaré su significado.

-Inteligencia militar son dos términos contradictorios.

-Jamás olvido una cara, pero en su caso, estaré encantado de hacer una excepción.

-La justicia militar es a la justicia lo que la música militar es a la música.

-La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.

-La política no hace extraños compañeros de cama. El matrimonio si.

-Las mujeres son muy útiles, sobre todo por la noche y, con frecuencia, durante el día.

-Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado.

-No estoy seguro de cómo me convertí en comediante o actor cómico. Tal vez no lo sea. En cualquier caso me he ganado la vida muy bien durante una serie de años haciéndome pasar por uno de ellos.

-No piense mal de mi, señorita, mi interés por usted, es puramente sexual.

-No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo.

-Nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo.

-Nunca voy a ver películas donde el pecho del héroe es mayor que el de la heroína.

-Partiendo de la nada hemos alcanzado las más altas cotas de miseria.

-Recuerdo perfectamente la primera vez que disfruté del sexo. Todavía conservo el recibo.

-Si eres capaz de hablar sin parar, al final te saldrá algo gracioso, brillante e inteligente.

-Si las mujeres se vistieran para los hombres, las tiendas no venderían demasiado. A lo sumo un par de anteojos de sol cada tanto tiempo.

-Sólo hay una forma de saber si un hombre es honesto: preguntárselo. Y si responde sí, entonces sabes que está corrupto.

-Soy tan viejo que recuerdo a Doris Day antes de que fuera virgen.

-Supongo que había que inventar las camas de agua. Ofrecen la posibilidad de beber algo a media noche sin peligro de pisar al gato.

-Todavía no sé qué me vas a preguntar, pero me opongo.

-Todo el mundo debe creer en algo, yo creo que voy a seguir bebiendo, discúlpenme.

-Todo lo que soy se lo debo a mi bisabuelo, el viejo Cyrus Tecumseh Flywheel. Si aún viviera, el mundo entero hablaría de él. ¿Que por qué? Por que si estuviera vivo tendría ciento cuarenta años.

-Una mañana me desperté y maté a un elefante en pijama. Me pregunto cómo pudo ponerse mi pijama.

-Bebo para hacer interesantes a las demás personas.

-Durante mis años formativos en el colchón, me entregué a profundas cavilaciones sobre el problema del insomnio. Al comprender que pronto no quedarían ovejas que contar para todos, intento el experimento de contar porciones de oveja en lugar del animal entero.

-Es una tontería mirar debajo de la cama. Si tu mujer tiene una visita, lo más probable es que la esconda en el armario. Conozco a un hombre que se encontró con tanta gente en el armario que tuvo que divorciarse únicamente para conseguir donde colgar la ropa.

-Hoy no tengo tiempo para almorzar. Traiga la cuenta.

-La próxima vez que lo vea, recuérdeme no saludarlo.

-¿Me deja su chaqueta, señor Marx? -Si, que la tengan lista para el jueves. (En un guardarropa)

-Mi madre adoraba a los niños. Hubiera dado cualquier cosa porque yo lo fuera.

-No reírse de nada es de tontos, reírse de todo es de estúpidos.

-O él ha muerto o se ha parado mi reloj.

-Oh! Nunca podré olvidar el día que me casé con aquella mujer... Me tiraron píldoras vitamínicas en vez de arroz.

-¿Por qué y cómo ha llegado usted a tener veinte hijos en su matrimonio? - Amo a mi marido. - A mí también me gusta mucho mi puro, pero de vez en cuando me lo saco de la boca.

-¿Quiere usted casarse conmigo? ¿Es usted rica? Conteste primero a la segunda pregunta.


-Si sigues cumpliendo años, acabarás muriéndote. Besos.

-Siempre me casó un juez: debí haber exigido un jurado.

-Una cita a ciegas puede convertirse en un cerdo con sombrero y un bolso de mujer.

-Señorita... envíeme un ramo de rosas rojas y escriba "Te quiero" al dorso de la cuenta.

-Sólo lo barato resulta caro.

-Parad el mundo que me bajo.

-Bob, ya sabes que yo en ti sólo tengo confianza...y muy poca.

-Sólo un hombre de cada mil es un líder de hombres, los otros 999 siguen a las mujeres.

-Tengo la intención de vivir para siempre, o morir en el intento.

-Yo no soy vegetariano, pero como animales que sí lo son.

-¡Brindemos por nuestras novias y nuestras esposas!... ¡Que no se encuentren nunca!

-No mire ahora, pero en esta habitación sobre alguien... y me parece que es usted.

-Hasta luego cariño... ¡Caramba!, la cuenta de la cena es carísima... ¡Es un escándalo!... ¡Yo que tú no la pagaría

-El verdadero amor sólo se presenta una vez en la vida... y luego ya no hay quien se lo quite de encima.

-¿Me lavaría un par de calcetines? Es mi forma de decirle que la amo, nada más.

-Cásate conmigo y nunca más miraré a otro caballo.

-¡Cavar trincheras! ¡Con nuestros hombres cayendo como moscas! No tenemos tiempo para cavar trincheras. Las tendremos que comprar prefabricadas.

-Oiga mozo, ¿y no sería más fácil que en lugar de intentar meter mi baúl en el camarote, metiera mi camarote dentro del baúl?

-Hace muchos años vine a este país sin una moneda de cinco centavos en el bolsillo. Hoy…tengo una moneda de cinco centavos en el bolsillo.

-Durante los ocho años que llevamos juntos Zsa-Zsa [la perrita de Groucho] y yo nunca nos hemos peleado. ¡Oh! Alguna vez me ha mordido. Pero, cuando lo hace, le devuelvo el mordisco. ¡Hay que enseñarle quien manda en casa.

-El otro día me encontré con dos leones y los sometí... Los sometí a una serie de ruegos y llantos.

-Estuve tan ocupado escribiendo la crítica que nunca pude sentarme a leer el libro.

-Humphrey Bogart vino la otra noche a casa y acabó completamente borracho, algo por otra parte, bastante normal en él. Cuando va cocido es un pelmazo, pero la verdad es que no mejora mucho cuando está sobrio.

-Recuerde, señor, que estamos luchando por el honor de esta mujer, probablemente mucho más de lo que ella nunca hizo por sí misma.

-Siempre salgo con dos mujeres. Detesto que las chicas vuelvan a casa solas.

-Uno para todos y todos para mí, yo para vosotros y tres para cinco, y seis para veinte...

-Un hombre siempre tiene los pies en el suelo... hasta que lo cuelguen.

-¿No es usted la señorita Smith, hija del banquero multimillonario Smith? ¿No? Perdone, por un momento pensé que me había enamorado de usted.

-Dice que... la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte.

-Estar en un barco es como estar en una cárcel, con posibilidades de ahogarte.

-Soldado: "General, ¿no se da cuenta de que estamos disparando a nuestros hombres?"General Groucho: "Tome un Dolar y guarde el secreto".

-¿Qué haría si pudiera volver a vivir toda su vida? Probar más posiciones.

UNA DUDA RAZONABLE



Creo recordar que en un pueblo de la serranía hubo un entrenador de fútbol que dejó a toda la comunidad despistada. Por allí ya no sabían si configuró el  equipo para perder estrepitosamente, o para que solo lo hiciera por goleada.
Por unos motivos que nunca se dijeron había que cambiar el equipo y así se hizo, quizá tuvo algo que ver con que algunos jugadores apoyaran a una candidatura distinta a dirigir el club. Así que ese nuevo entrenador llegó el equipo aupado por toda la Junta Directiva, que aunque en el pueblo no los conoce nadie, son los que dirigen a este club. Le dieron carta blanca, y a otra cosa.
Todo lo justificaron en la necesidad de darle un nuevo aire al equipo. Parece ser que el anterior tampoco ganaba, ni empataba. Pero perder por goleada no lo hizo nunca. Incluso en algunas fases del partido logró, con una buena defensa, que expulsaran a jugadores rivales y meterles algún que otro gol, así que, muy brevemente es cierto, en algunos momentos del encuentro se pusieron a jugarle de tú a tú al poderoso equipo contrincante. Pero me comentan que tampoco todo el mundo jugaba a cien por cien. Pero los que sí lo hacían mantuvieron, muy dignamente, el pabellón en alto. Todo a pesar de que los fichajes estrellas se fueron, a mitad de temporada, a equipos en los que cobraban más. Pero los suplentes sacaron pecho y se pusieron manos a la obra. No es que fueran unos jugadores de primer nivel, ni mucho menos, unos currantes sí; pero no todos. No obstante la Junta Directiva, pensó que había que cambiar a prácticamente la totalidad de la plantilla anterior. Especialmente a aquellos que apoyaron al otro candidato a dirigir el club. Y así se hizo. Sacaron el rodillo y plaf.
Tampoco entendí muy bien por qué el entrenador actual se dedicó a criticar al plantel anterior. Que si tendrían que haber trabajado mejor. Que si podrían haber obtenido mejores resultados. Que era un grupo de jugadores con poca capacidad. Que no se tendría que haber ido ningún jugador a mitad de temporada… Este pregonaba que si tienes un equipo estelar, sazonado con algunas figuras que no sean de la comarca, no hay por qué estar al cien por cien en los entrenamientos, ni en los partidos, -se tomó muy en serio aquello que dijo Helenio Herrera, y quería ganar los partidos sin bajarse del autobús-. Y eso hizo, fichó a muy buenos jugadores, pero que no se les exigía dar el máximo al equipo. Y así les fue una vez que empezó la liga.
Pero la cosa no terminó ahí. Resulta que casi a mitad de esta temporada y cuando el partido lo va perdiendo por un vergonzoso resultado en contra, El entrenador ha obligado a dimitir a las estrellas por su poca implicación. ¿No tendría que ser él quien dimita? Y respecto de las declaraciones de pretemporada ¿No tendría que pedir disculpas a los jugadores anteriores por decir lo que dijo en su día sobre los resultados, la capacidad individual, etc.?
Y a todo esto los seguidores del club, que aunque, de momento, no son mayoría en la comarca, los hay y muchos, se vuelven a sentir ninguneados por una política de club que únicamente hace darle más ventaja a los otros.

Uf, y ahora que he dicho la palabra mágica: política. Tengo una duda razonable; ¿Me habré confundido y no era en la serranía y no era un equipo de fútbol?